Presa anarquista Mónica Caballero inicia huelga de hambre en la cárcel de San Miguel (Esp/Ing)

En el marco de las masivas movilizaciones dentro de las cárceles de todo el territorio, por la restitución de visitas dignas para lxs privadxs de libertad, y a horas de cumplirse 10 años de la masacre en cárcel de San Miguel, Mónica Caballero, junto a dos presas del módulo de “Connotacion Pública”, han iniciado una huelga de hambre adhiriéndose a la ya iniciada en la Cárcel de Alta Seguridad

A continuación, compartimos el comunicado de Mónica, quien realiza un recorrido histórico sobre los diferentes acontecimientos de resistencia y lucha, que han marcado a esta cárcel:

A 10 años de la masacre en la Cárcel de San Miguel: memoria e historia de lucha

Sin duda hay lugares que almacenan miles de historias, si los altos muros de las prisiones pudiesen relatar las vivencias de quienes estuvieron (y están) encerradxs tras ellos, quizás nos contarían muchísimas historias donde lxs pobres serían los protagonistas o tal vez nos hablarían de los inmensos anhelos de libertad que embargan los corazones de quienes llenan los calabozo y celdas.

Lamentablemente las murallas de los presidios son testigos mudos de las vivencias de lxs que tras ellos encierran. Contar lo que sucede en estos lugares es responsabilidad de quienes estamos secuestradxs por el poder y de quienes quieren acabar con el actual sistema de terror.

La historia de lxs prisionerxs, es nuestra historia y no se puede perder. En las prisiones la tristeza reina, es ama y señora, está presente en la gran mayoría de las vidas de quienes pasan por este gris lugar. La cárcel de San Miguel no sólo guarda historias llenas de pena también tiene muchas vivencias de resistencia y lucha.

En los primeros años de la década de los 90, la cárcel de San Miguel encerró a varios presos políticos, hombres de diferentes organizaciones llenaron las celdas de las torres hasta el traslado al C.A.S en el año 1994, traslado que los combatientes resistieron con armas.

En el allanamiento de las celdas posterior al enfrentamiento, los funcionarios encontraron una pistola browning calibre 7,65 mm. con siete cartuchos en el cargador; un revolver italiano trident calibre 38; una pistola Dachmaur con quince cartuchos; también una Llama calibre 7,65; un monedero de color café con trece balas; otro de cuero con 18 balas más; un celular marca NEC y tres explosivos caseros (1).

En el enfrentamiento quedaron heridos varios carceleros y algunos reos, entre ellos estaba Mauricio Hernandéz Norambuena. El comandante Ramiro lo relata de la siguiente forma “En esa refriega fui herido. Nunca me había llegado un tiro, y fue en la cárcel donde por primera vez me dieron un balazo”(2).

El mismo hecho fue contado por Ricardo Palma Salamanca en una entrevista realizada en Paris el día 27 de enero del año 2019: “En medio del enfrentamiento, le dispararon a dos personas, yo también estaba armado, pero no me llegó ninguna bala”.

Las armas que se utilizaron en la resistencia del traslado al C.A.S en un principio estaban destinadas para una fuga. Mauricio Hernández lo cuenta de esta manera: “A la cárcel de San Miguel pudimos ingresar varias armas, e hicimos un diseño de fuga bien interesante, con apoyo externo, donde se incorporó gente del Mapu-Lautaro y del MIR. La idea era que saliera un grupo grande. Afuera el apoyo era como de quince o veinte combatientes. Había buen armamento. Pero ese plan fallo”

“Se montó todo el operativo, los que estaban afuera debían tomarse una casa que tenía un muro detrás de la cárcel, e iban a hacerlo explotar. Nosotros teníamos que pasar una reja y salir por ahí. Pocos días antes de que se realizará la fuga, nos trasladaron al C.A.S. Entonces, las armas que habíamos reunido para la fuga las usamos para resistir al traslado”(3).

Este no fue el único intento de fuga que tuvo la cárcel de San Miguel, en el año 1997 un grupo de ex miembros del FPMR intentaron salir de la prisión por los techos con un sistema de cuerdas y roldanas, llegando así a una de las calles que colinda con la prisión. El frustrado intento de fuga conllevo en un motín, los presos participes fueron trasladados a la cárcel de colina I y II, entre ellos se encontraba el refractario Jorge Saldivia quien fue asesinado el año 2014 en un atraco bancario.

Los muros no hablan, pero si mantienen marcas que a veces cuesta borrar. Muchas presas cuentan que en la torre 5 de la cárcel de San Miguel en el lugar donde murieron 81 presos calcinados, las manchas de los cuerpos nunca se borraron del todo…las reas dicen que las manchas parecen ser de aceite, y que por más cera y pintura que colocasen en los pisos y murallas siempre fueron distintos a todos los de la prisión.

Se cuentan muchas anécdotas relacionadas con fantasmas y espíritus en la torre 5, creencias, mitos o realidades…sea como sea la muerte de los 81 presos no pasa inadvertida para las presas de la torre 5, y no debería serlo para ningún presx.

A 10 años de la masacre de la cárcel de San Miguel: Memoria activa y combatiente

¡Hasta destruir todas las jaulas!

Mónica Caballero Sepúlveda
Presa anarquista

(1) Entrevistas a Ricardo Palma en el libro “Retorno desde el punto de fuga” de Tomás García
(2) “Un paso al frente” Mauricio Hernández Norambuena
(3) “Un paso al frente” Mauricio Hernández Norambuena


Anarchist Prisoner, Mónica Caballero, Launches Hunger Strike in the San Miguel Prison

Amidst widespread mobilizations inside Chilean prisons for the restitution of dignified visits for prisoners, and 10 years since the massacre in the San Miguel Prison, Mónica Caballero, together with two other prisoners from the “Connotación Publica” module, have begun a hunger strike, uniting with the hunger strike already launched in the high-security prison.

Below we share the communique from Mónica, who provides a historical recollection of the different events of resistance and struggle that have marked this prison:

Ten Years Since the Massacre in the San Miguel Prison: Memory and History of Struggle

Without doubt, there are places which store thousands of histories. If the high walls of the prisons could speak of the experiences of those who were (and are) locked up behind them, perhaps they would tell us many histories. They would tell us histories where poor people would be the protagonists, or perhaps they would tell us of the immense yearning for freedom that fills the hearts of those who populate the dungeons and cells.

Unfortunately, the prison walls are silent witnesses to the experiences of the people locked up behind them. Telling what happens in these places is the responsibility of those of us who are kidnapped by power, and those of us who want to end the current system of terror.

The history of prisoners is our history and it cannot be lost. In the prisons, sadness reigns. It is the master and lord. It is present in the vast majority of the lives of those who pass through this grey place. The San Miguel Prison not only holds histories full of sorrow, but also many experiences of resistance and struggle.

In the early 1990’s, the San Miguel Prison locked up several political prisoners. Men of different organizations filled the cells of the towers until their transfer to C.A.S. in 1994—a transfer that the combatants resisted with weapons.

During the search of the cells after the confrontation, the guards found a Browning 7.65mm pistol with seven cartridges in the magazine; an Italian Trident 38 revolver; a Dachmaur pistol with 15 cartridges; a Llama 7.65mm; a brown purse with 13 bullets; another leather purse with 18 more bullets; a NEX brand cell phone and three homemade explosive devices (1).

In the confrontation, several jailers were injured as well as some inmates, including Mauricio Hernández Norambuena. The commander Ramiro relates the story in the following way: “I was wounded in the scuffle. I had never been shot before, and it was in prison where I was shot for the first time” (2).

The same event was told by Ricardo Palma Salamanca in an interview carried out in Paris on January 27th, 2019: “Amidst the confrontation, they shot two people. I was also armed, but was not hit by a bullet.”

The weapons used in the resistance against the transfer to C.A.S. were originally intended for an escape. Mauricio Hernández tells the story as follows: “We were able to get various weapons into the San Miguel Prison, and we designed a really interesting escape plan with help from the outside. People from Mapu-Lautaro and the MIR were involved. The idea was to escape in a large group. Outside there was support from around 15 or 20 combatants. There were sufficient weapons. But that plan failed.”

“The whole operation was organized. Those on the outside were to take a house that had a wall behind the prison, which they were going to explode. We had to go through a gate and exit there. A few days before we carried out the escape, we were transferred to C.A.S. At that point, the weapons we had gotten together for the escape were used to resist the transfer” (3).

This was not the only escape attempt at the San Miguel Prison. In 1997, a group of ex-members of the FPMR attempted to leave the prison through the roof, using a system of ropes and pulleys, in order to reach one of the streets that borders the prison. The failed escape attempt led to a riot, and the prisoners who participated were transferred to the prisons of Colina I and Colina II. Among them was Jorge Saldivia who was killed in 2012 during a bank robbery.

The walls don’t speak, but they hold marks which are sometimes difficult to erase. Many inmates say that in Tower 5 of the San Miguel Prison, where 81 prisoners were burned to death, the stains of the bodies were never completely erased…the inmates say that the marks seem to be of oil, and that no matter how much wax and paint they put on the floors and walls, they are always different from the other parts of the prison.

There are many anecdotes related to ghosts and spirits in Tower 5, beliefs, myths or realities…however the death of the 81 prisoners does not go unnoticed by the inmates of Tower 5, and should not go unnoticed by any prisoner.

Ten years since the massacre in the San Miguel Prison: Active and combative memory!

Until all cages are destroyed!

Mónica Caballero Sepúlveda

Anarchist prisoner

(1) Interviews with Ricardo Palma in the book “Retorno desde el punto de fuga” by Tomás García
(2) “Un paso al frente” Mauricio Hernández Norambuena
(3) “Un paso al frente” Mauricio Hernández Norambuena

Fuente

Traducido a inglés por: www.anticarcelaria.org

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.